La historia de la casa rural en Italia empieza en el 1965, pero la primera cita oficial de la casa rural italiana llega en el 1973, con la ley de la Provincia de Trento que, por primera vez, prevee ayudas para sostener la casa rural.
Entre las actividades de la casa rural en Italia están: la acogida en alojamientos, la suministración, en restaurantes al interior de la casa rural, de comidas y de bebidas, siendo en la mayoría de los casos de producción propria.
La oferta de casas rurales en Italia aumenta constantemente. Al principio se trataba sobre todo de pequeñas casas de campo en zonas colinares o en la montaña, hoy se han añadido también grandes fincas, incluso en la llanura, contribuyendo así al aumento de la renta agricola, a la conservación del paisaje recuperando casas rurales abandonadas, a un asentamiento laboral agrícola, y a la valorización de los productos típicos del territorio.









































































































































































